Corría el año 540 a.C., lugar Atenas, evento la 60ª Olimpiada. Un joven griego de la ciudad de Crotona que participaría en la luchas libes entra a la arena cargando sobre sus hombros un enorme toro adulto para el asombro de espectadores y adversarios. La leyenda cuenta que el joven no comenzó a entrenarse intentando levantar el enorme animal desde un comienzo. El joven Milo, sabiendo lo monumental de la tarea que se emprendía a realizar opto por escoger de entre el rebaño un pequeño novillo el cual pudo cargar alrededor de su cuello y comenzó a andar por alrededor del campo. Lo que sucedió a continuación fue que el animal continúo su natural proceso de crecimiento mientras que día a día el joven atleta repetía su caminata con el animal a cuestas. En la medida que transcurría el tiempo, el cuerpo de Milo fue ganado corpulencia al mismo ritmo en que crecía el buey. Lo que sucedió entonces fue que al momento de entrar en la arena cargando en enorme animal, el formidable cuerpo que Milo había conseguido gracias a este entrenamiento, estaba más que preparado para tal tarea, la cual hacía ya casi sin esfuerzo. Esto hoy se conoce como sobrecarga progresiva. Esta es una técnica altamente utilizada en el fisicoculturismo.Roger Enrico, actual presidente de la junta directiva de la compañía de entretenimiento de DreamWorks, en su libro La Guerra de las colas, nos cuenta como llego a ser CEO de PepsiCo Inc. Según sus propias palabras, el no lo sabía en ese entonces, pero la empresa estuvo interesada en hacerlo pasar por diferentes partes de la organización, en diferentes unidades de negocios y distintos países y asumiendo diferentes retos, hasta convertirse en unos de los principales líderes de una de las mayores compañías del mundo. Una vez más el aprendizaje continuo hacia el éxito fue paulatino pero sostenido.
Pero he aquí una paradoja, todo éxito lleva inmerso una gran carga de fracasos precedentes, y si no se es consciente de este fenómeno la tendencia es a desanimarse. Lo que sucede es que las evidencias de fracaso superan las de éxito, en consecuencia existe una fuerte propensión al abandono luego de varios intentos fallidos. ¿Cómo entonces superar esto? Pues teniendo pequeños éxitos progresivos. Con cada éxito aumenta las posibilidades de que en el futuro se tendrán más éxitos, y aunque seguramente los fracasos seguirán siendo abrumadores, la evidencia precedente sustentará el hecho de que si se persevera se podrán cosechar más éxitos.
Pero una advertencia, no me estoy refiriendo a las técnicas y métodos que el pasado utilizamos para obtener éxitos, pues estas pueden que resulten obsoletas en un tiempo determinado, ya que pueden obedecer a reglas que ya no rigen el juego. Me refiero a la disposición ante las adversidades y los fracasos.
Los hermanos Dick y Maurice McDonald, fracasaron en varios negocios antes de conseguir la fórmula ganadora que resultó en su restaurante de comida rápida. Frederick Smith estuvo a punto de quebrar Federal Express antes de conseguir que su modelo de transporte de envío de paquetes revolucionara el transporte aéreo. Winston S. Churchill perdió un número importante elecciones a cargos públicos antes de ser elegido Primer Ministro del Reino Unido y convertirse en uno de los más grandes líderes del siglo XX.
En consecuencia, tanto lideres como gerentes deben entrenarse desde sus inicios para asumir retos y responsabilidades, aprendiendo a lidiar desde muy temprano con el fracaso. Existen decenas de oportunidades todos los días para ser proactivo y asumir retos. Esto supone ayudar a personas que no están a su cargo y asumir colaborar para resolver situaciones que en principio no son de su responsabilidades, pero he aquí el secreto, en la medida en que puedan resolver estos retos más capacitados estarán para asumir los propios inclusive si estos son mayores y más difíciles cada vez. Su mente se habituará a ello y desarrollara capacidades para responder de manera cada vez más rápida, fluida y solvente, de la misma manera que creará defensas contra el desanimo cuando las cuotas de fracaso que sobrevengan.
Entrénese y busque oportunidades de asumir retos, no los evite. El método de sobrecarga progresiva le valió a Milo de Crotana 26 años consecutivos de victorias en 6 olimpiadas y otros eventos deportivos.

